FOOD TRUCKS

Sabores gourmet sobre ruedas

Platos ricos y saludables que se elaboran rápidamente y a la vista de los comensales. Esa es la propuesta básica de los "food trucks", que crecieron a nivel global luego de la crisis internacional de 2008. La clave de su éxito es que los costos de instalación son mucho más bajos que los de un restaurante tradicional. Sin embargo, en Argentina estos emprendimientos aguardan una ley que les permita circular libremente.

Bueno, bonito y barato; es la regla de las tres B que resume una compra inteligente para cualquier rubro. En gastronomía podrían utilizarse los conceptos bueno, rico y barato (y si es rápido, mejor aún). Esta es exactamente la premisa que cumplen los "food trucks", vehículos equipados para la venta de comida gourmet en la vía pública. Un tipo de emprendimiento culinario que se caracteriza por vender platos saludables a precios accesibles, y que pueden degustarse en las grandes urbes.
Una descripción rápida podría confundirlos con los clásicos puestos de venta de comida ambulante, que abundan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y que carecen de buena reputación por no cumplir con las condiciones básicas de seguridad e higiene alimentaria.
Sin embargo, los food trucks forman parte de una tendencia que apuesta a una cocina gourmet, elaborada a la vista de los comensales por chefs profesionales.
Las ciudades que cuentan con una oferta más madura son Nueva York, Londres y París, donde se creó una legislación específica para regular el negocio e incluirla en el circuito gastronómico urbano. La oferta de sabores va desde sándwiches, tacos, pastas y cupcakes hasta cocina étnica y platos de gastronomía fusión.
Cabe remarcar que esta tendencia es una herencia de la crisis económica mundial de 2008. La caída de la demanda en las grandes ciudades y el aumento de los costos inmobiliarios generaron el cierre de muchos restaurantes tradicionales. Como contrapartida, florecieron este tipo de propuestas.
Asimismo, el cierre de establecimientos dejó una masa ociosa de chefs calificados que hoy comandan los fuegos en estos camiones. A los que se suman egresados de escuelas de gastronomía, a quienes les cuesta abrir su propio proyecto y encuentran esta alternativa de negocio mucho más cercana a sus posibilidades. Salir a la calle con un restaurante motorizado es más económico que alquilar un local, y el carácter móvil hace posible ir en busca de los clientes.
No obstante, equipar los vehículos con la infraestructura de una cocina profesional también demanda una gran inversión. Parte del equipamiento es un tanque de agua para abastecer la bacha, cámara séptica, heladera, freezer y grupo electrógeno, dado que no puede encenderse fuego en el interior de los camiones.
Por otra parte, la tecnología 2.0 también hace su aporte para facilitar la comunicación y la promoción de esta oferta. La mayoría de los camiones informan a través de las redes sociales sobre el recorrido que realizan.
De hecho, en Estados Unidos está habilitada la web foodtrucksmap.com, que brinda información sobre esta oferta gastronómica, con los lugares y el horario en que estarán disponibles. Además, se puede descargar la aplicación para dispositivos móviles.
En cuanto a los casos de éxito, cabe destacar a Off The Grid, un proyecto que suma espectáculos a su propuesta de gastronomía fusión y que cuenta con varios camiones en circulación por San Francisco.
En Nueva York, Green Truck tienta con su propuesta vegetariana y orgánica. Además de cuidar el origen de las materias primas, utiliza energía solar, packaging y utensilios reciclables. Mientras que desde 2009 The Sweetery Truck ofrece alternativas dulces para cada estación: helados artesanales en verano y originales cupcakes con café en invierno.
El Kogi Korean BBQ, especializado en tacos con fusión de comida coreana, fue uno de los pioneros en esta tendencia. Su primer food truck salió a la ruta en 2008 y hoy suma varias unidades que recorren Los Ángeles.
También hay food trucks de impronta argentina, como Che Grill, que circula por Florida (Estados Unidos) con sus empanadas y sándwiches de lomo.

 

LA TENDENCIA LOCAL.
En Argentina la tendencia de los food trucks es bastante incipiente. Sin embargo, hay propuestas que van desde sándwiches vegetarianos hasta café gourmet y alimentos orgánicos. Algunos de los que circulan en el mercado son Nómade, Morfa, Bon Bouquet, Foodtruck Company, Hollywood Dogs y La Comarca. Proyectos como Paraje Arévalo y La Cabrera cuentan con un local y suman una propuesta de food truck para eventos sociales o corporativos.
De hecho, hasta el actor Fabio Alberti abrió su propio food truck en San Isidro, con una propuesta de comida rápida, sana y barata. Las hamburguesas, que sirve el propio actor, se pueden acompañar con queso, panceta, hongos o queso brie. Algunos nombres de los combos a destacar son "Boluda con queso", "Peperino completo" y "Fasulo con hongos".
Como sucede a nivel global, en Argentina las redes sociales también hacen su aporte. En Facebook está habilitada la fanpage Manduca Food Trucks, el proyecto que impulsa el desembarco de este movimiento cultural en Buenos Aires.

 

LA CONTRACARA.
Por otra parte, cabe aclarar que en Argentina los food trucks no pueden circular por la vía pública hasta tanto no exista una ley que los regule. De hecho, la ley 1.166, que regula la venta de alimentos en la vía pública, no los contempla. Por tal motivo, operan en eventos privados, recitales, festivales y espectáculos deportivos; como el Lollapalooza, el MoviStar Free Music y la feria Masticar.
"En Argentina creamos la Asociación Argentina de Food Trucks (AAFT) con la intención de generar el cambio legal para poder trabajar en el espacio público. Si se dicta una norma que regule esta oferta, con seguridad esto será un boom en Buenos Aires y en todo el país. Por ahora, controlamos desde la Asociación; necesitamos que todos los proyectos estén alineados, ofreciendo un producto de calidad, higiénico y novedoso", enfatizó Alejo Pérez Zarlenga, socio de Hollywood Dogs y miembro fundador de la AAFT.
En cuanto a los costos de este tipo de proyectos en Argentina, comentó: "Es cierto que no pagar alquiler debería proporcionar una ventaja enorme. Sin embargo, hasta hoy esto no sucede porque concurrimos a eventos donde tenemos que pagar altos cánones de venta a los organizadores".
Como contrapartida, en Rosario, representantes de los corredores gastronómicos de Pellegrini, Pichincha, la costa y el centro, además de directivos de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario (Aehgar), realizaron fuertes críticas a un proyecto que surgió a nivel local para habilitar estos puestos. El debate se encendió en diciembre y los empresarios explicaron que consideran a esta oferta una competencia desleal.

FUENTE: sabores-gourmet-sobre-ruedas

Dejá tu comentario