GABRIELA MACORETTA

Mientras tanto y lentamente, el mundo vuelve a girar

Mientras que en Argentina se aguarda la autorización por parte del Gobierno para retomar –aunque con limitaciones– la actividad en locales gastronómicos y hoteles, en otras latitudes del orbe la situación parece estar retomando una nueva normalidad.

La pandemia por el Covid-19 y las medidas de aislamiento social adoptadas a nivel mundial acarrean datos y números apabullantes para el sector. Según la Comisión Europea, la pérdida de ingresos se elevará al 50% para los hoteles y restaurantes en 2020; solo en marzo se derrumbaron un 68% en dicho continente, con caídas muy acentuadas en Italia (-95%), España (-77%), Grecia y Portugal (-70%), respectivamente).

Afortunadamente, todo indica que los contagios y muertes por coronavirus ya tuvieron su pico no solo en Asia, sino también en Europa y Estados Unidos. Y, aunque muy lentamente, la actividad comienza a reactivarse.

En ese sentido, China muestra señales alentadoras de recuperación: con extremas medidas de higiene y prevención en establecimientos hoteleros y gastronómicos –que gradualmente y por ciudades van retomando sus operaciones–, superó las expectativas durante las vacaciones de principios de mayo, con 115 millones de viajes realizados.

En Europa el panorama aún no es tan auspicioso. Italia hasta el momento sólo habilitó el take away (bares y restaurantes figuran entre las últimas actividades a liberarse), y la Federación Nacional de Establecimientos Públicos (FIPE) advierte que "muchos empresarios están valorando no reabrir sus locales porque las medidas de apoyo al sector son todavía gravemente insuficientes". De hecho, podrían cerrar definitivamente 50 mil negocios, los que equivalen a 300 mil puestos de trabajo

Francia también habilitó solamente el servicio de comida para llevar, por lo que muchos restaurantes continúan cerrados. Chefs franceses de la talla de Alain Ducasse o Frédéric Anton le solicitaron al presidente Emmanuel Macron –a través de una carta abierta– la apertura de bares y restaurantes, excluidos del desconfinamiento previsto para mayo, “de lo contrario, parte del sector podría morir”. Pero recién a fines de mayo se evaluará la situación para decidir si se reabren en junio.

Por su parte, España apuesta a una desescalada por fases. Hasta el momento rige el take away, y a partir del 11 de mayo se habilitarán las terrazas de bares (al 50% de su capacidad) y hoteles. Y hacia fin de mes se podría llegar a consumir dentro de los locales. En tanto, se espera que el Ministerio de Sanidad establezca un protocolo específico para el sector, para saber de manera precisa qué acciones se deben llevar a cabo para garantizar la seguridad de clientes y trabajadores.

En Alemania, en tanto, los estados federados se preparan para la reapertura, como es el caso de Baviera, que anunció que abrirá sus locales gastronómicos y hoteles a finales de mayo. Además, se rebajará el IVA a bares y restaurantes (del 19% al 7%) para ayudarlos en la vuelta a la actividad.

La pandemia también dio paso a la creatividad en Europa: Vilna, capital de Lituania, habilitó todos los parques y espacios públicos para colocar mesas al aire libre y así poder retomar la actividad de restauración respetando las reglas de distanciamiento físico.

Y un caso singular es el de Suecia, que durante todo este tiempo mantuvo abiertos bares y restaurantes, con ciertas restricciones.

En el caso de Estados Unidos, el país con más muertos y contagiados por el Covid-19, los estados tienen potestad para tomar sus propias medidas, más allá de las recomendaciones de la Casa Blanca. Así, en diversos destinos, con limitaciones de capacidad y estrictas medidas de higiene, ya se abrieron restaurantes. Respecto a la hotelería, cabe mencionar que la Asociación Estadounidense de Hoteles y Hospedaje informó que se perdieron 4 millones de empleos en el país vinculados a la actividad; se trata del 70% de los trabajadores directos de los hoteles.

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