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La economía hotelera gastronómica en alerta por el “tarifazo”

Si bien no es clara la magnitud de los aumentos, los intensivos usuarios de la electricidad, el gas y el agua comenzaron a trasladar las subas a las tarifas.

Aunque todavía no hay índices precisos sobre los aumentos, el impacto de las subas en las tarifas de los servicios básicos es un hecho y genera una gran preocupación en la actividad hotelera-gastronómica.

Al respecto, en el primer bimestre de 2016 muchos establecimientos aumentaron sus precios, pero el incremento no alcanzaría para afrontar los “tarifazos” de la electricidad, el agua y el gas.

En este contexto, los intensivos usuarios de estos servicios, hoteles y restaurantes de alta gama, que tienen instalaciones con piscina o cámaras de frío, respectivamente, ya comenzaron una ingeniería para no seguir trasladando esta erogación a las tarifas.

Entre las principales estrategias, la primera medida está vinculada con una mayor comunicación y concientización del cuidado del medio ambiente. No obstante, el plan de acción también implicaría una inversión para reducir al máximo el gasto energético y del agua, mediante iluminación LED, electrodomésticos eficientes, apuesta por los paneles solares, instalación de inodoros de doble descarga y automatizando en las habitaciones de los equipos de luces y aire acondicionado con sensores de movimiento para apagarse automáticamente, entre otros.

Cabe destacar, que los empresarios también están redefiniendo las categorías de usuarios en función de los niveles de potencia demandada.

Por otra parte, a este problema hay que agregarle el asunto de las paritarias. En efecto y si bien hasta mayo no debiera haber novedades, desde la esfera empresaria advirtieron que les será muy difícil afrontar los porcentajes que se están barajando.

 

AUMENTOS EN PRIMERA PERSONA.

“Los incrementos se notan y son un nuevo golpe para el sector”, sostuvo Leonel Araya, gerente del Plaza Hotel Salta, y especificó: “Teniendo en cuenta que en Salta hace poco se había modificado la política de subsidio a los servicios, los aumentos no son tan significativos como en Buenos Aires. De hecho el agua subió un 35%, y el gas y la electricidad en el orden del 30%”.

En esta línea comentó que si bien el año pasado aumentaron un 15% las tarifas, los nuevos incrementos y sumados a la modificación cambiaria hicieron que en 2016 debamos subir los precios en tres etapas. “A principios de año fue el primer aumento, la segunda etapa será en Semana Santa y en julio tendrá lugar el último incremento”, explicó, y afirmó: “En general los incrementos giran en torno del 35 a 45% y los costos licuarán las subas”.

Para terminar manifestó que instalaron en todas las habitaciones carteles para que el huésped tenga un uso responsable del agua y la energía. “Para ahorrar la electricidad se colocaron luces con sensores de movimiento y en lo inmediato instalaremos mochilas con doble descarga para cuidar el agua”, reveló.

En tanto, Sergio Damonte, gerente del Hotel Antiguo Camino en Villa General Belgrano, expresó que los servicios del agua y la luz tuvieron incrementos cercanos al 30%. “Estos aumentos tuvieron que ver con la gran demanda en el uso del aire acondicionado y la limpieza de la pileta”, subrayó, y reconoció: “Debimos subir las tarifas, pero estos incrementos no acompañan el real aumento de los costos, y por lo tanto la rentabilidad se estanca”.

Para contrarrestar las subas, Damonte comentó que la principal solución es tener una sociedad responsable. “Desde nuestro lugar promovemos la concientización con diferentes señaléticas que instan a tener un uso racional de los recursos”, enfatizó, y adelantó que están por ingresar a un programa de Hoteles + Verdes para ser un establecimiento amigable con el medio ambiente.

“Aún no hay números reales de cuánto tendremos que pagar, igualmente los aumentos no tendrían que afectarnos tanto porque nosotros no pagamos tarifa subsidiaria y las facturas de luz y agua ya suelen ser abultadas”, comentó Eduardo Palena, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata, y añadió: “Si nos aumentan los servicios no podremos subir las tarifas porque perderemos competitividad. Una vez más será la rentabilidad de los empresarios la que saldrá perdiendo”.

Gabriel Mogilner, gerente comercial del Hotel 7 Lagos de Bariloche, destacó que la luz, el agua y el gas no sufrirán aumentos, pero aseguró que “como hace varios años seguiremos motivando a nuestros huéspedes a cuidar el medio habiente”. Por otra parte, alertó que los servicios municipales crecieron en un 70% durante 2015. “No podemos aumentar las tarifas porque la demanda se contraerá”, expuso y anunció: “Se vienen las paritarias y si el gremio pretende un 40% de aumento no sé cómo hará el empresario para afrontar este costo, ya que es imposible trasladarlo a la tarifa”.

A su turno, Julián Grano, gerente general del Hotel Clásico en Palermo, Ciudad de Buenos Aires, explicó que las facturas no hay llegado pero “están al caer”. Frente a la “dulce espera”, el ejecutivo adelantó que no van a subir las tarifas y remarcó: “Por cuestiones de competitividad bajamos los precios luego del sinceramiento del valor del dólar”.

Frente al nuevo escenario donde racionalizar y cuidar el medio ambiente es esencial, enfatizó que el Hotel Clásico invirtió en la instalación de un dispositivo economizador de agua, dispone de luces que se prenden por movimiento y fomenta internamente la concientización y los procedimientos que favorezcan al ahorro de energía.

“No nos han aumentado los servicios de luz, agua o gas”, dijo Karina Fernández, gerenta del restaurante Puerto Cristal en Puerto Madero, aunque admitió que debieron subir un 5% las tarifas porque los costos se incrementaron. Respecto a las paritarias prefirió no hablar de supuestos, pero adelantó que será imposible para los locales gastronómicos afrontar los porcentajes que se están barajando.

Por su parte, Carlos Suárez, director en Gran Hotel Buenos Aires, comentó que no recibieron las facturas de luz con el aumento anunciado y describió que todo es incertidumbre en el escenario actual. “Hasta el momento no se definió el precio del kilowatt para encuadramiento en el que estamos inscriptos. Pero lo que es seguro es que no nos subirán la tarifa en un 500%”, declaró Suárez, y añadió: “En el caso del agua y el gas aún no existen indicios de que no nos aumenten los servicios”.

Sin embargo, Suárez reconoció que los proveedores ajustaron sus tarifas pero que no pueden traspasarlos a las tarifas porque el mercado no responde. “En enero habíamos incrementado levemente las tarifas pero debimos bajarlas casi un 40% para estar competitivos, siendo la estructura de costo la misma”, subrayó el ejecutivo.

Distinta suerte corren los bares y cafés de la city porteña, ya que Daniel Prieto, titular de la Cámara de Bares de la Ahrcc, comentó que este rubro no se ve damnificado por los “tarifazos”, En efecto, sostuvo que “los aumentos no son significativos” pero aclaró que “en el caso del establecimiento que sintiese el golpe, no podrá trasladarlo al precio porque tenemos un consumidor muy sensible económicamente hablando”.

No obstante, Prieto enfatizó que serán los bares nocturnos quienes podrían salir perjudicados por los incrementos, aunque recordó que uno de los principales problemas de los cafés y bares es la nueva tendencia y los cambios de hábitos en el consumidor que opta por el “take away” del café.

 

MESAS VACÍAS.

En conversaciones con este medio, Verónica Sánchez, presidenta de la Cámara de Restaurantes de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), remarcó que los aumentos son un nuevo golpe para el sector y que profundizan la crisis gastronómica porteña. “La estructura de costos de los restaurantes ya no soporta más aumentos y no hay posibilidad de ajustar el cubierto porque el mercado está resentido”, señaló la dirigente.

En busca de soluciones, Martínez aseguró que “por más que los locales usen lámparas de bajo consumo, lo que realmente es necesario es educar a los trabajadores”. En este orden, comentó que los comercios se las ingenian para poder subsistir: “El formato de cobrar un adicional por plato compartido es otra modalidad para seguir en pie. Todos los locales salieron a la búsqueda de estrategias de marketing para generar movimiento en sus negocios”.

Por último, la titular de la Cámara de Restaurantes de la Ahrcc vaticinó que el acuerdo salarial será otro golpe casi de nocaut para el sector pero allanó: “Somos conscientes de que los trabajadores viven en el mismo país que nosotros y sus necesidades son las mismas que las nuestras. Hasta ahora los sindicatos vienen demostrando una mirada consciente y racional de la realidad del país, aspiramos a que el gremio este a la altura de las circunstancias”.

 

 

Hotelería y Gastronomía: de $100 que paga el cliente, $40 son impuestos

Según el “Estudio Integral de la Carga Tributaria Argentina sobre el Sector de Restaurantes y Hoteles”, elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) para la Federación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Fehgra), las cargas impositivas en la hotelería y la gastronomía se duplicaron en los últimos 13 años en el país.

Al respecto detalla que se crearon nuevos impuestos, subieron las alícuotas y hay una falta de adecuación de parámetros de cálculo de ciertos impuestos al contexto inflacionario.

En efecto el informe puntualiza que las cargas impositivas constituyen un 40% de la tarifa, lo cuale afecta seriamente a estos sectores del turismo, en especial cuando se trata de competir con destinos del exterior.

Asimismo, el estudio revela que los tres estratos de gobierno Nación, Provincias y Municipios "han aumentado la carga que ejercen los tributos sobre personas físicas y empresas, tanto debido a cambios en los tributos como a subas indirectas derivadas de la no actualización de los parámetros de cálculo de ciertos impuestos".

En esta línea, comunica que la recaudación tributaria consolidada representó en 2015 prácticamente un 37% del PBI, mientras que en 2002 apenas superaba el 18%.

Según el informe del Iaraf, el principal componente del costo impositivo (antes del IVA) lo constituyen los aportes y contribuciones al régimen de seguridad social, con un porcentaje que se ubica aproximadamente en el 47% del total; seguido por el impuesto a los Ingresos Brutos, que con una participación del 17,5% subió al segundo lugar; y que como consecuencia del efecto que la reducción de rentabilidad del sector ha producido sobre el Impuesto a las Ganancias, este se retrotrajo al 14,2%.

Por su parte, Rafael Miranda, responsable del departamento de Fiscalidad y Tributación de la Fehgra, manifestó: “La pérdida de la rentabilidad en el sector hotelero y gastronómico en los últimos 13 años ha sido importantísima: en 2002 era del 22% y ahora es del 40%. Del 60% restante, hay que deducir el costo de la mercadería, los sueldos y los servicios de luz, gas y agua".

Afirmando que la presión impositiva se agudizó en los últimos años porque las provincias y los municipios inventaron impuestos para salvarse, Miranda también aclaró: “Hubo un especial aumento en las alícuotas de Impuestos Brutos, especialmente en Córdoba y la provincia de Buenos Aires, con una trampa parecida a la que hay en Ganancias, es decir, no sólo cada vez hay más contribuyentes, sino que deben pagar más".

Al respecto consideró que Argentina podría imitar lo que Uruguay hizo en 2009 cuando la epidemia de gripe A amenazó con dejar sus hoteles vacíos de turistas: "Uruguay no demoró en tomar todas las medidas necesarias para solucionar ese trance y aún las mantiene hoy. Decidieron devolver el IVA del 22% a todos los turistas extranjeros, en forma automática, con el simple pago con tarjeta”.

 

Para terminar, el dirigente vaticinó: "Si se estableciera algo similar y hubiera descuentos del IVA con tarjeta, nuestros hoteles y restaurantes estarían llenos de gente y los gastos estarían totalmente blanqueados".

FUENTE: la-economia-hotelera-gastronomica-en-alerta-por-el-tarifazo

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