TURISMO INTERNACIONAL

Guevara: "No hay que titubear para amortiguar el efecto dominó que se viene"

Gloria Guevara, presidenta y CEO de WTTC, planteó que los gobiernos deben tomar decisiones concretas y coordinadas si quieren amortiguar el efecto de la crisis económica pospandemia.

El virus no es el único malo de la película intitulada Covid-19. Para Gloria Guevara, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), en ésta como en otras pandemias, el protagonismo a la hora de definir los costos recae en las decisiones que se toman durante la crisis. Frenar el efecto dominó de una crisis económica sobre la contabilidad de víctimas dependerá de que los gobiernos apoyen al sector, “sin titubear, ni dudar”, afirmó la directiva en una entrevista exclusiva con La Agencia de Viajes.

EL PRIMER TEST.

Después del caótico cierre de fronteras allá por marzo, la primera prueba de fuego para medir la capacidad de coordinación y respuesta en la etapa de recuperación tendrá su epicentro en Europa, cuando en menos de un mes comience el verano estival, temporada que solía producir el 40% de los viajes internacionales al año.

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-¿Cuál es hoy la expectativa más realista que tiene WTTC sobre lo que pueda suceder en el verano del hemisferio norte?

-Estuvimos abogando para que Europa se abra de forma coordinada y todos permitan la movilidad dentro del espacio Schengen, y no en burbujas o corredores como se preveía. La buena noticia es que eso va a ocurrir tal como queríamos. Eso nos genera una expectativa positiva y creemos que va a haber una recuperación regional interesante. Esperamos que se llegue por lo menos al 60% del movimiento del año pasado.

La realidad es que nadie estaba preparado. Esperamos que para la recuperación sí nos anticipemos y veamos lo que está funcionando en otras regiones

-Eso sería un contraste respecto a cómo se cerraron todos los países una vez desatada la pandemia. ¿Qué se juegan el resto de las regiones a partir de la experiencia en Europa?

-Tengamos en cuenta que esto empezó en China y en Europa lo veíamos como algo lejano y, por ende, no nos preparamos. Cuando llegó aquí, en Estados Unidos lo veían como algo lejano y tampoco se prepararon. Y lo mismo le pasó a Latinoamérica.

A veces siento que soy un disco rayado, porque hace dos años que vengo hablando de manejo de crisis y preparación, y nadie me escuchaba o sentía que algunos gobiernos no lo consideraban tan importante.

Hoy vemos que si hubiéramos estado prevenidos sería otra la historia. Pero la realidad es que nadie estaba preparado.

Esperamos que para la recuperación sí nos anticipemos y veamos lo que está funcionando. Por ejemplo, en China están a un 50% de recuperación del doméstico y ya hay turismo de negocios. Los números que nos reportan nuestros miembros son muy positivos. Lo mismo en otros países de Asia. Lo que pasó allí se está compartiendo en Europa y esperamos que también sirva para el verano en Latinoamérica.

SOBRE LA VULNERABILIDAD.

Desde el sector privado tuvimos que tomar un rol más protagonista, porque si no después nos toca pagar el precio de la falta de coordinación

-¿Los sorprendió la falta de protagonismo de los organismos supranacionales? (Comisión Europea, G-20, etc…)

-Los cierres de las fronteras en Europa los definieron los ministros de Salud de cada país, por ende, no tuvo injerencia la Comisión Europea. Ahora, para la apertura sí hizo una serie de recomendaciones, que fueron trabajadas con otros organismos, como nosotros. Y es muy interesante que se hayan tenido en cuenta esas sugerencias.

Si hay unos organismos que… no quiero decir que han estado ausentes, pero sí que tuvieron un reto interesante y han sufrido un poco. Sobre todo los de las Naciones Unidos. Por ejemplo, la propia Organización Mundial para la Salud.

El otro día Taleb Rifai, exsecretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), mencionaba que algunos órganos internacionales han estado un poco rebasados. Y puede que tenga razón. Por eso nosotros desde el sector privado tuvimos que tomar un rol más protagonista, porque si no tomamos el control de nuestro destino después nos toca pagar el precio de la falta de coordinación.

En cambio, sí creo que el G-20 fue una plataforma muy buena. Primero porque Arabia Saudita ha sabido llevar adelante el liderazgo en la coordinación. Hicieron una reunión virtual donde presentaron la importancia de los protocolos y hoy estamos viendo los frutos de ello, porque están siendo los primeros en aplicarlos. Por otra parte, ha servido para coordinar las experiencias de apoyo al sector. Y tercero, que creo que es de lo más relevante, es que Arabia Saudita haya llevado al sector privado como interlocutor. Nosotros siempre participamos del G-20, pero es distinto estar en las mesas de conversación y en los acuerdos. En octubre por primera vez en la historia va a estar sentado el sector privado en la misma mesa con los ministros.

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La CEO de WTTC saludó que el G-20 los incluyera en la mesa de acuerdos, pero reconoció que otros organismos internacionales fueron rebasados por la situación.

La CEO de WTTC saludó que el G-20 los incluyera en la mesa de acuerdos, pero reconoció que otros organismos internacionales fueron rebasados por la situación.

-Al mismo tiempo que se mira hacia afuera, ¿debe hacer el sector privado una autocrítica o revisión acerca de por qué la actividad es tan vulnerable o acaso consideran que era inevitable?

-Por muchos años el sector privado ha hablado de la importancia de los viajes y el turismo, pero la realidad es que los gobiernos siempre lo daban por hecho. Dentro de lo poco bueno que ha dado esta crisis, que es casi nada, está el hecho de que se han puesto las cosas en contexto y ahora sí los gobiernos están preocupados. Cuando observas los niveles de desempleo en Estados Unidos (40 millones), cuando ves que se van a perder entre 100 millones y 200 millones de empleos turísticos en el mundo, se está poniendo en contexto el valor del sector y su impacto económico y social (Leer WTTC contra las restricciones).

Pero eso no quiere decir que fuéramos vulnerables, porque esto afectó a todas las actividades. Lo que sí está claro es que muchos nos dieron por hecho y no se aseguraron de tener las protecciones en su momento.

LOS LABERINTOS DE LATINOAMÉRICA.

-¿Cómo valora el alineamiento de las medidas adoptadas por los gobiernos de Latinoamérica con las propuestas de WTTC para evitar una recuperación larga y dolorosa?

-Algunos han hecho una muy buena labor y otros reaccionaron tardíamente. Y también existen lo que han anunciado buenas cosas, pero todavía no las han implementado. Es muy difícil pintar a Latinoamérica con la misma brocha.

-Podríamos resumir las respuestas regionales a partir de la falsa dicotomía entre cuidar la salud o la economía, con Argentina y Brasil como modelos para cada extremo. ¿Cuál es la postura de WTTC frente a ese dilema?

-No creemos que se trate de una suma cero. Obviamente nos interesa mucho la protección de la salud. Pero esta situación es por etapas. En la primera tienes que hacer lo máximo posible para contener la dispersión del virus. Nosotros preferimos un encierro fuerte pero corto, que uno a medias y largo. A los que han tomado las medidas más fuertes y de corta duración, acompañadas de mucho testeo, les ha ido muy bien.

Ahora bien, no creemos que sea lo uno o lo otro. Es que, además, no terminamos de cuantificar la gente que ha fallecido como consecuencia de esta pandemia. Porque también han habido suicidios, gente que se está muriendo de hambre, víctimas de violencia de género... O sea, no terminamos de dimensionar el total de las víctimas.

En este sentido, Margaret Chan, directora de la OMS hasta 2017, sostiene que el 90% del costo de estas pandemias no está relacionado con el virus, sino con las decisiones que se toman durante la crisis.

Lo peor que pueden hacer los gobiernos ahora es ponerse a ahorrar. Hay que pedir prestado e invertir en proyectos que ayuden al sector turístico

-¿Cuánto miedo hay que tenerle a la crisis económica que se avecina, sobre todo en Latinoamérica?

-No hay que tenerle solo miedo. Debe ser un motivador para darle importancia al sector y para actuar. Ha habido expresidentes, como Barack Obama, y otros expertos en Economía que afirmaron que lo peor que pueden hacer los gobiernos ahora es ponerse a ahorrar. Con los intereses tan bajos como están, hay que pedir prestado dinero para invertir en proyectos que ayuden al sector turístico. De ese modo, se ayudaría a movilizar la economía y, en definitiva, a recuperarse más rápido.

Sí hay que preocuparse por el efecto dominó que se viene y tratar de amortiguarlo tomando decisiones concretas, coordinadas y proactivas. En 2008 nos recuperamos en 18 meses porque hubo decisiones muy claras y sistematizadas. Hay que ser decisivos, no titubear ni dudar. Hacer un plan y ejecutarlo.

UN PASO ADELANTE.

-¿Ven un ritmo de recuperación más parecido al que siguió al 9/11 (lento) o al pos 2008/9 (rápido)?

-Es muy temprano para responder eso. Mucho va a depender de lo que suceda en el verano. Pero a priori ya no estamos como después del 9/11, porque por lo menos desde el sector privado creamos los protocolos y no permitimos que los impusieran los gobiernos en forma aislada. Con lo cual ya estamos un paso delante de la crisis de 2001.

Personalmente me tocó en México gestionar la recuperación de la crisis económica de 2008 combinada con el H1N1. El PBI en 2009 cayó un 6%. Pero nos recompusimos muy rápido y al año siguiente volvimos a crecer. De ahí en adelante año tras año rompimos todos los records.

-Días atrás dejó de operar Latam Argentina (Leer "El fin de sus operaciones"). Esto revivió el miedo que cundió al principio de la crisis de que se desate una caída masiva de aerolíneas y empresas en todo el mundo. ¿Cree que -salvo casos aislados- ya pasó ese riesgo de desplome de grandes jugadores del sector?

-Todavía no. Apenas estamos subiendo la montaña hacia la recuperación, pero no llegamos a la cima. Nos faltan muchos pasos importantes para llegar ahí.

Una vez que se contenga el virus, es muy importante que en Latinoamérica se abran corredores y pueda haber movimiento entre países. Es importante que se remuevan las barreras.

“Ha sido abrumadora la adopción del sello de WTTC”

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La adopción del sello Viajes Seguros por parte de los destinos y Estados sorprendió a WTTC.
La adopción del sello Viajes Seguros por parte de los destinos y Estados sorprendió a WTTC.

A lo largo del reportaje, Gloria Guevara dejó en claro que el paso adelante dado por WTTC con el lanzamiento de protocolos para cada segmento de actividad (Leer y descargar en Safe-Travels-Global-Protocols-Stamp) y un sello identificatorio, no sólo fue para generar confianza en los viajeros, sino al mismo tiempo evitar que el sector privado sea el vagón de cola de lo que fueran a regular los Estados. A priori, la estrategia funcionó y así contó la experiencia: “Los protocolos son uno de los cuatro principios que lanzamos para la recuperación. Los elaboraron nuestros miembros y ellos mismos plantearon que había que contar con un sello para hacer identificables a quienes los implementaran. Después vino un gobierno y nos dijo que ya había definido sus propios protocolos, pero que le gustaría usar nuestro sello. En un principio le dijimos que no, que era algo para el sector privado. Nos insistieron y nos pusimos a ver la compatibilidad. Al ver que estaban completamente alineados dijimos ‘por qué no darles la estampa’, si el objetivo de todo esto es recuperar la confianza de la gente. Así fue que empezamos con un destino, después fueron cinco, hoy llevamos 18 y tenemos más de 90 solicitudes. Ha sido abrumador el interés de los países”. Guevara reveló que están en diálogo con los gobiernos de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Colombia, Perú y varios estados de México para homologar protocolos y aplicar el sello de Viajes Seguros.

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