CAMILO SUAREZ, Ahrcc

“No es la primera vez que el sector enfrenta un escenario adverso”

El nuevo presidente de la Ahrcc asumió su cargo en un período de baja en la actividad hotelera y gastronómica. En tal sentido, expresó que uno de los objetivos que se plantea para su gestión es brindar más y mejores servicios al afiliado

En septiembre, Camilo Suárez fue elegido por la Asamblea General Ordinaria como presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), como sucesor de Graciela Fresno, quien permaneció en el cargo por dos mandatos consecutivos. De este modo, por primera vez un empresario gastronómico asume este cargo en la historia de la entidad.
En diálogo con Hospitalidad & Negocios, Suárez analizó el sector hotelero y gastronómico y el escenario para 2015. Además de describir cómo es la relación de la Asociación con el sindicato de trabajadores y con el sector público.

NUEVO DESAFIO.
-¿Cómo fueron sus inicios como empresario y como dirigente?
-Provengo de una familia de gastronómicos. Mis padres fueron inmigrantes españoles que llegaron a Argentina en la década del 50 y comenzaron a trabajar en este rubro. Cuando cumplí 20 años comencé a trabajar en sus negocios y, luego, continué la labor. Además, en paralelo estudié Abogacía, e incluso hoy ejerzo esa profesión.
A la Ahrcc ingresé en 2004 de la mano de empresarios amigos; incluso mi familia es socia de esta entidad desde hace décadas sin tener una actividad dirigencial. Primero fui vocal de la Cámara de Restaurantes y después presidente de la misma. Posteriormente fui vicepresidente 1º de la entidad -durante el último período institucional- hasta llegar hoy a la presidencia.

-¿Qué desafíos se plantea en este nuevo cargo?
-En primer lugar me interesaría aclarar que los retos siempre son consensuados. Esta entidad tiene cuatro motores, que son las cámaras de Hoteles, Restaurantes, Confiterías, y Cafés y bares. Éstas deben percibir cuáles son las necesidades de las actividades que representan. Como presidente mi función es ayudarlas a canalizarlas y satisfacerlas. Además de prestar servicios al afiliado.

-¿Cuáles son las principales problemáticas del sector que debe afrontar?
-Existen cuestiones aspiracionales, e incluso podemos decir épicas, que tienen que ver con un tratamiento impositivo más amigable. Hasta el momento no tuvimos avances y no creo que los tengamos el año que viene.
Por otra parte, buscamos brindar servicios a los afiliados para facilitarles el trabajo diario. Por ejemplo, hace unos meses -junto con el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- inauguramos un espacio de conciliación laboral que es muy ágil y seguro. En la sede también se hacen las rúbricas de libros, la habilitación de sillas y mesas en las veredas y se tramitan los sumarios laborales de infracciones de trabajo.
Asimismo, próximamente vamos a firmar un convenio con el gobierno porteño para generar una bolsa de trabajo específica del sector hotelero-gastronómico. Nuestros asociados podrán acceder a la misma de manera gratuita cuando busquen empleados especializados en su rubro.

-¿Cuáles son sus aspiraciones personales en este nuevo cargo?
-Aspiro a facilitarle el trabajo al afiliado. Somos conscientes de que desde acá no vamos a cambiar las condiciones macroeconómicas, pero sí podemos hacer que esta actividad sea más llevadera.

-¿Su gestión tendrá alguna línea de continuidad con la de Graciela Fresno?
-Sí, esta casa siempre deja un espacio en la mesa del Comité Ejecutivo para los expresidentes, con la intención de seguir una línea, una identidad y una conducta en todas las gestiones. La Ahrcc tiene un estilo de trabajo más allá de quien asuma la presidencia.

LAS RELACIONES.
-¿Cómo es el vínculo de la Asociación con el sector público?
-Con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estamos trabajando muy activamente, particularmente con la Agencia Gubernamental de Control, sobre temas como inspecciones y control bromatológico, entre otros. Un ejemplo es la Auditoría Integral Programada, una inspección en la que el empresario sabe de antemano cuáles son los items que se le van a evaluar. El gobierno de la Ciudad la define con un mes de antelación, notifica al empresario y a nosotros para que estemos al tanto. Esta metodología permitió atenuar el impacto agresivo que tenían las auditorías.

-¿Y cómo es la relación con el sindicato de trabajadores?
-Nos peleamos una vez al año y después estamos bien. Los dos aspiramos a que le vaya bien a esta actividad. No queremos que haya conflictos ni cierres de establecimientos, y en eso trabajamos los 12 meses del año. Pero hay un periodo en que cada uno se pone la camiseta de sus intereses y discutimos.

EL SECTOR Y SUS EMPRESARIOS.
-¿Cómo analiza la situación actual del sector?
-En este momento tenemos una baja en la actividad. Pero en el caso de la gastronomía estamos acostumbrados a que haya altibajos, que se abran 200 restaurantes y se cierren otros 200. Hoy se está dando principalmente una baja en la facturación; hay cierres pero prefiero no hablar de ese tema porque no tengo números exactos para hacerlo. Por otra parte, considero que la situación de amesetamiento tiene más que ver con la inquietud que genera el contexto económico: el movimiento del dólar, que exista una cotización paralela, o los vaticinios que se escuchan sobre el futuro del país. Pero tenemos que recordar que no es la primera vez que el sector se enfrenta a un escenario adverso. Hay que acomodarse y mirar para adelante. En el caso de la hotelería, también está atravesando una baja en su actividad. El turismo receptivo decayó mucho por circunstancias que son propias de los países emisores, como España e Italia. En cuanto al turismo interno, hay dos temas a tratar. El primero son los alojamientos temporarios, que compiten deslealmente con los establecimientos formales. El segundo es ver cómo hacemos para que la Ciudad de Buenos Aires reciba turistas del interior los fines de semana largos. Esto implica armar una agenda de actividades y ofrecer descuentos o promociones.

-¿Cómo evalúa a los empresarios del sector?
-Si comparamos la hotelería y la gastronomía actual con la de hace 25 años, hoy es mucho más exigente y requiere de una especialización y una capacitación que antes no demandaba. El empresario es un poco contador, un poco abogado y un poco de ingeniero en seguridad alimentaria. El sector es cada vez más complejo, por eso desde la Asociación apuntamos a capacitarlos para afrontar esos desafíos.

-¿Cómo forman a los futuros dirigentes?
-Los dirigentes hoy pueden formarse en la práctica y en la escuela que abrió la Fehgra, donde se le brindan herramientas básicas para esta tarea. Particularmente en esta entidad intentamos que se vayan desarrollando en los temas que les son más afines, como el impositivo o los convenios colectivos de trabajo.

A FUTURO.
-¿Qué le depara al sector en 2015?

-El próximo año será turbulento porque habrá elecciones nacionales. En cuanto a cómo se comportará el mercado, no veo un año muy distinto a éste. Estaremos en los mismos niveles de trabajo.

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