JAVIER ROSENBERG

“Lo importante es estar presentes en todos los canales de ventas”

El grupo hotelero Carlson Rezidor –de fuerte presencia internacional– continuará expandiéndose en Latinoamérica. Para 2016 y 2017 tiene proyectadas tres aperturas bajo la marca Radisson Blu. Sobre ese tema y otros vinculados a la comercialización de los cuartos y las nuevas tendencias del sector habló Javier Rosenberg, uno de los principales referentes de la cadena a nivel regional. 

Carlson Rezidor Hotel Group es uno de los grupos hoteleros más grandes a nivel global, con más de 50 hoteles operativos y en desarrollo en Latinoamérica, principalmente en Brasil. Uno de sus últimos anuncios fue la expansión de su marca Radisson Blu en la región, a través de la apertura de tres establecimientos, en Chile y Colombia.

A nivel global, el grupo cuenta con 1.370 hoteles operativos y en desarrollo en 110 países y territorios. Los establecimientos están divididos en las marcas Quorvus Collection, Radisson Blu, Radisson, Radisson Red, Park Plaza, Park Inn by Radisson y Country Inns & Suites By Carlson.

La variedad de servicios que ofrece, la diversidad de viajeros que atrae y la cantidad de mercados en los que opera obliga a la cadena a estar en constante innovación.

El director de Operaciones de Carlson Rezidor Hotel Group Americas, Javier Rosenberg, dialogó de manera exclusiva con Hospitalidad & Negocios y brindó detalles sobre los objetivos planificados para el corto y mediano plazo, y las nuevas tendencias que presenta el sector hotelero.

CONQUISTAR LA REGIÓN.

–¿ A qué objetivos responde el desembarco de Radisson Blu en América Latina?

Esta marca posee una proyección internacional basada en más de 280 hoteles presentes en 62 países. Originalmente nació en Europa y hace tres años llegó a América del Norte. El principal objetivo siempre fue hacer que crezca, por eso abrirán sus puertas el Radisson Blu Santiago La Dehesa, en Chile; y el Radisson Blu San Andrés Resort & Spa y el Radisson Blu ar Santa Marta Resort & Spa en Colombia.

–¿Cómo define a esta marca?

Se posiciona dentro de lo que en el sector hotelero se conoce como un establecimiento upper-upscale. Dentro de nuestro portfolio, es un producto con un nivel superior al de un Radisson. Se diferencia porque ofrece a los huéspedes servicios de consejería, salones de banquetes y health club, entre otros servicios. Se distinguen, además, por su ubicación estratégica y por los detalles de diseño que se incorporan a la ambientación. Por todos estos motivos es que le vemos mucho potencial en Latinoamérica, tanto en destinos urbanos como de playa.

En cuanto a las aperturas que mencionó, ¿qué detalles puede brindar?

En el primer trimestre de 2016, el Radisson Petra La Dehesa Hotel se convertirá en el Radisson Blu Santiago, La Dehesa. La transformación incluirá mejoras en las habitaciones, áreas públicas y espacios de servicio y de alimentos y bebidas. Este hotel de 105 habitaciones incluirá una combinación de habitaciones y suites, espacio flexible para reuniones y eventos, y un spa y health club con servicios completos. Por su parte, el Radisson Blu San Andrés Resort & Spa será un hotel nuevo y tendrá su inauguración el primer trimestre de 2016. Dispondrá de 77 habitaciones, cada una con sus propias piscinas individuales y ofrecerá dos restaurantes, dos bares y un spa y health club con servicios completos. Finalmente, el Radisson Blu ar Santa Marta Resort & Spa, ubicado en Santa Marta, será también una construcción nueva y abrirá sus puertas en 2017. El hotel contará con 190 habitaciones y dos restaurantes, uno junto a la piscina y otro temático en la terraza del último piso. El complejo ofrecerá espacio para reuniones y un completo spa.

–Para atraer a los inversores en Chile y Colombia, ¿qué modelo de negocios aplicaron?

Es una combinación de franquicia y gerenciamiento propio con inversores locales. Esto se replica en los tres casos, y la idea es seguir expandiéndonos bajo este modelo.

–¿ Por qué eligieron estos mercados?

Santiago es un destino relevante para la cadena; de hecho, ya estamos presentes con la marca Radisson. Además, tenemos hoteles en otras regiones de Chile. Mientras que en Colombia surgió la posibilidad de sumar establecimientos nuevos en destinos consagrados. Llegamos apoyados por un país que está haciendo grandes esfuerzos por promover el turismo, tanto corporativo como vacacional. Específicamente, se trata de incentivos fiscales que nuestros socios locales quisieron aprovechar.

–En este contexto de expansión, ¿de qué manera ven la plaza argentina?

Nos encantaría estar en Argentina. Hemos estado involucrados en varios proyectos en los últimos cinco años, pero lamentablemente ninguno se concretó. Para nosotros es una plaza relevante, sobre todo Buenos Aires que, si bien tiene sus ciclos de altas y bajas, mantiene buenos niveles de ocupación y la tarifa promedio es atractiva para la región. Por eso esperamos que en un futuro próximo vuelvan a surgir oportunidades.

NUEVAS TENDENCIAS.

–Pensando en el largo plazo, ¿qué otros objetivos tienen planificados para América Latina?

Buscamos seguir posicionándonos, por eso recientemente abrimos una oficina en Miami, exclusivamente dedicada a trabajar en la región. Además, aumentamos los recursos para brindar mejor apoyo y soporte a este mercado. Queremos anunciar nuevas aperturas bajo otras marcas. Particularmente hace un año lanzamos los hoteles Radisson Red, que apuntan a un viajero más joven, a la generación de los millennials. Es un producto con mucha tecnología y esperamos hacer el anuncio de nuevas propiedades bajo esta marca en los próximos meses.

¿Por qué motivos las cadenas hoteleras lanzan constantemente nuevas marcas?

–Eso tiene que ver con los cambios en el comportamiento de los viajeros. La hotelería está pasando de responder a necesidades básicas –como seguridad, confort y limpieza– a ofrecer una experiencia. En tal sentido, hay que dar respuestas a diferentes tipos de necesidades e inquietudes. Esta es una tendencia mundial. Hoy el viajero busca algo más que una habitación; el hotel le tiene que proveer distintas sensaciones, ya sea por su ambiente social, porque es un referente de la identidad del destino, por la ubicación estratégica o porque brinda servicios personalizados.

¿Qué otros cambios encuentra en el sector hotelero a nivel mundial?

Para todos los productos de una cadena la comunicación está pasando a ser digital. No sólo la manera de promocionar un hotel, sino el diálogo que se entabla con el cliente antes y después de su estadía. Además, la promoción tiende a ser menos generalizada y más personalizada. Si estamos hablando de un cliente que nos visita por segunda vez, hay que reconocer y agradecer su lealtad y adaptar la estadía a sus preferencias. Todo esto se logra con tecnología y programas de fidelización.

–E n cuanto a comercialización de cuartos, ¿cuáles son las nuevas tendencias?

En este aspecto, el mundo digital también ha avanzado mucho. De hecho, es el principal soporte para la comercialización de un producto, ya sea a través de webs propias o de las OTAs. El objetivo es llegar al cliente de muchas maneras. Un dato estadístico relevante es que el viajero actual tiende a mirar 16 sitios webs antes de decidir su reserva. Por tal motivo, lo importante es estar presente en todos los canales de ventas. Y, a la vez, hacer mucha inversión en el sitio propio para que la reserva se haga de manera directa.

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