ARGENTINA

Roberto Amengual: "Esta es la peor crisis de la historia"

El sector turístico −y el hotelero-gastronómico en particular− afronta la peor crisis de la historia, con un impacto aún mayor en Argentina.

La industria turística viene sufriendo la peor crisis de su historia, con mayor impacto aún en Argentina, debido a la extensa cuarentena, que obligó a mantener cerrados todos los hoteles.

Estamos ante una caída del 17% del sector que, comparado con la caída del 10% en la crisis 2001-2002, resulta en una caída mucho mayor.

El segmento hotelero registra, al mes de septiembre, una caída de la ocupación del 96% en relación con el año pasado; es decir que prácticamente la totalidad de los establecimientos se encuentran vacíos desde marzo.

Crisis en el sector hotelero

El Informe de Seguimiento de la Coyuntura Sectorial, realizado a través de Invecq Consultora Económica, demuestra que el sector ha registrado la mayor caída de toda la economía argentina, comparativamente con el resto de los sectores.

Durante el período de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), el 90% de la hotelería y la gastronomía debió endeudarse para mantener la empresa viva, y, de no contar con la asistencia del Gobierno, el 95% del sector no podrá afrontar sus costos cotidianos.

Sin la ayuda del ATP, posiblemente se hubieran perdido el triple de puestos de trabajo en todas las ramas de la industria turística: hotelera-gastronómica, agencias de viaje, transporte, excursiones, etc. Por otro lado, dichos puestos de trabajo perdidos hubieran demandado asistencia estatal de todos modos: AUH, salud pública… ayudas económicas en general.

En el sector hotelero, la mayoría de los consultados espera tener sólo un 10% de nivel de actividad en la temporada estival 2021, comparada con el verano de 2020. Y el 75% del sector prevé volver al nivel de actividad prepandemia dentro de un año o más.

Las estadísticas de la AFIP dan cuenta de que la tasa de desaparición de empresas del sector hotelero es del doble respecto del promedio de la economía.

Al mismo tiempo, la llegada de turistas extranjeros continúa siendo nula. La actividad hotelera de CABA depende en un 50% del arribo de turistas internacionales, cuya situación no se sabe aún cuándo será normalizada.

La realidad se asemeja al escenario más pesimista que esperaba el sector al inicio de la crisis sanitaria y la cuarentena.

No podemos perder de vista que la hotelería representa el cuarto sector de la economía según intensidad del factor de trabajo (relación de producción y empleo). Y que el turismo es el tercer exportador y generador bruto de divisas. No hablamos sólo de una industria, hablamos de uno de los motores fundamentales tanto de las economías regionales como de la nacional.

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